El embalse de Iznájar podría contener el parásito que ha dejado sin agua al municipio de Baena
El pasado día 9 de septiembre, la Consejería de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía declaró como no apta para el consumo humano el agua de la localidad de Baena al hallar la presencia en la red municipal de Cryptosporidium parvum, un parásito protozoario que puede causar infecciones intestinales.
La medida se tomó después de tener conocimiento de un clúster de criptosporidiosis, la enfermedad causada por dicho parásito, con cinco casos asociados en el municipio de Baena que no tuvieron que precisar de hospitalización.
Dada la situación, la Delegación de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía en Córdoba ha tomado muestras de los dos pozos municipales, Fuente Alhama y Marbella, que suministran agua al municipio de Baena, dando un resultado negativo en dicho parásito.
Para descartar un posible falso negativo, Salud ha anunciado que "se aumentará en la toma de muestras diez veces la cantidad tomada de esos puntos", pasando así de diez a 100 litros, "cantidad igual a la tomada la primera vez en la red municipal de Baena y que resultó positiva".
A esta nueva toma se sumará los análisis en el embalse de Iznájar, el más grande de Andalucía, que abastece de agua a Baena y a una población de unas 200.000 personas para el uso doméstico.